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La mala circulación, principalmente en las piernas, afecta a muchas personas alrededor del mundo siendo la población femenina la que más manifiesta este trastorno.
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La mala circulación en las piernas puede derivar, con el tiempo, en serios problemas de salud que incluyen las varices, flebitis, trombos o úlceras.
El factor genético puede ser un determinante a la hora de la aparición de la mala circulación en las piernas y el sedentarismo (pasar mucho tiempo de pie o sentado), el fumar y el sobrepeso pueden, también, contribuir a ello.
Sin embargo, existen varios remedios naturales y alimentos que ayudan a fortalecer el sistema venoso y que, a continuación, se describen:
Remedio casero para la mala circulación #1: Cocer durante 15 minutos una cucharadita de hojas de vid roja secas por cada taza y tomar este preparado 3 ó 4 veces al día. La vid roja
aporta resistencia a las paredes venosas y disminuye la permeabilidad de los capilares, por lo que se recomienda para aliviar las piernas cansadas.
Remedio casero para la mala circulación #2: Preparar una tisana hirviendo 25 g de corteza de castaño de Indias.durante 10 minutos en 1/2 litro de agua. Colar y tomar a lo largo
del día.
Remedio casero para la mala circulación #3: Preparar con una cucharadita de hojas de hammamelis por taza de agua. Tomar un par de tazas al día. Contiene taninos y flavonoides, que mejoran la tonicidad de los capilares o venitas, disminuye su permeabilidad y aumenta la resistencia
venosa. Asimismo, desinflama y alivia la pesadez que producen las venas dilatadas.
Remedio casero para la mala circulación #4: Hervir 60 g de rusco por litro de agua durante 2 minutos. Dejar reposar 10 minutos más y tomar tres tazas al día.
Remedio casero para la mala circulación #5: Poner 2 g de hojas (o flores de naranjo) por taza de agua. Es rico en flavonoides, que protegen las venitas.
Remedio casero para la mala circulación #6: Limpiar bien varias horas de llantén y colocarlas bajo un chorro de agua fría . Luego poner a hervir. Una vez frías, apllicar sobre las piernas o el área que requiera mejorar la circulación a modo de compresa.
Remedio casero para la mala circulación #7: Hervir un puñado de hojas de cipres durante 10 minutos en 1 litro de agua, filtrar y, una vez frío, aplicar con un paño empapado a modo de compresa sobre la zona afectada.
Remedio casero para la mala circulación #8: Disolver con agua mineral un puñado de arcilla y aplicar la cataplasma, asegurándose de que no hay una herida abierta. Tapar con una venda y dejar actuar dos horas.
Remedio casero para la mala circulación #9: Hervir 80 g de flores de caléndula durante 5 minutos en 1 litro de agua. Dejar enfriar y aplicar el líquido en la piel con la ayuda de una gasa.
Algunas de las recomendaciones para aliviar los síntomas y favorecer la circulación incluyen:
No permanecer mucho tiempo en la misma posición (de pie o sentada)
Evitar las fuentes de calor (saunas, rayos UVA o depilación con cera caliente),
Hacer ejercicios. El ejercicio es imprescindible tanto para prevenir como aliviar las molestias. Caminar es otra estupenda opción, y en esta época puedes hacerlo por la orilla del mar.
Caminar descalzo en casa. Así se estimula la circulación y se evita que la sangre se acumule en los pies y se produzcan problemas venosos.
Dormir con las piernas altas. Se puede colocar un cojín en los pies para elevarlos unos cinco centímetros, así se logra mejorar el retorno venoso.
Realizar baños alternos. Dirigir el chorro de la ducha sobre la zona de las rodillas, pantorrillas y pies alternando agua fría y caliente, y acabando siempre con agua fría. El cambio de temperatura estimula la circulación y mejora la elasticidad de las venas.
Mover los talones hacia arriba. Si se trabaja sentado o de pie por mucho tiempo, se puede levantar y bajar los talones cada cierto tiempo para favorecer la circulación. No se debe cruzar las piernas, ya que, en esta posición, los vasos sanguíneos quedan presionados.
Tener cuidado con el calzado y la ropa que se usa. El tacón de un calzado debe ser entre 3 y 4 cm y se debe evitar las medias, calcetines o pantalones muy ajustados, que dificultan la circulación.
Acudir al doctor si se inflama una várice, si la pierna cambia de color y si la pantorrilla duele, está roja y caliente porque puede ser una trombosis. Si se nota demasiado cansancio (incluso si falta el aire) y se tiene la pierna hinchada es necesario atención médica.

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