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Los cálculos renales son masas de sales minerales
y proteínas que se cristalizan y se alojan en cualquier lugar del tracto
urinario.
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Pueden tener diferentes
tamaños desde los más pequeños (partículas microscópicas) hasta aquellos
grandes que causan dolor y hasta obstrucción del flujo de la orina.
Existen cuatro tipos de cálculos renales (calcio,
ácido úrico, fosfatos de magnesio y amonio y de ristina). Sin embargo, los más comunes (alrededor del
80%) son los producidos por exceso de calcio en la orina.
Entre los síntomas más frecuentes están el dolor
que se irradia hacia la espalda, parte baja del abdomen y la ingle, orina con
fuerte olor, turbia o con sangre, dificultad para orinar y, en ocasiones, fiebre,
náusea, vómito y escalofrío.
Los factores de riesgo para la formación de
cálculos renales son diversos:
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La herencia
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La deshidratación recurrente
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Infecciones frecuentes en el tracto urinario
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Vida sedentaria
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Ser hombres de raza blanca en edad madura
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Enfermedad como Crohn o síndrome de intestino
irritable
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Vivir en clima tropical
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El
consumo excesivo de sal
Remedio casero para los cálculos renales #1: Verter 2 cucharadas de hojas de vara de oro en
una taza de agua hirviente. Tapar y
colar. Beber 3 tazas al día hasta lograr
la expulsión del cálculo.
Remedio casero para los cálculos renales #2: Mezclar 3 cucharadas de hojas y raíces de
perejil en medio litro de agua. Hervir durante 10 minutos. Retirar del fuego y colar. Tomar 3 tazas diariamente hasta que el
cálculo salga.
Remedio casero para los cálculos renales #3: Mezclar 2 cucharadas de hierba seca de diente de
león en una taza de agua hirviendo. Dejar reposar durante 10 minutos la
infusión Tomar una taza de té cuando
ocurra un ataque. Este remedio incrementa la eliminación de orina y, por ende,
la posibilidad de arrojar la piedra.
Remedio casero para los cálculos renales #4: Colocar una bolsa de agua caliente sobre el área
de dolor para proporcionar algo de alivio.
Remedio casero para los cálculos renales #5: Lavar y picar dos arándanos. Colocar en la licuadora con 1 vaso de agua. Batir por
unos instantes. Tomar dos vasos de este
jugo a diario.
Tomar3 litros de agua al día para diluir la orina y expulsar
los cálculos.
Adoptar una dieta baja en sal (menos de6 g. de sal / 2 400 mg de
sodio) al día para reducir el calcio en la orina. Por ello, se debe evitar las sopas enlatadas
y otros alimentos procesados. Para facilitar este proceso, es necesario leer
con atención las etiquetas.
Aumentar el consumo de potasio mediante
alimentos como el banano, debido a que reducen a la mitad el riesgo de padecer
de piedras en el riñón.
Evitar el café, ya que la cafeína aumenta el
calcio en la orina.
Eliminar de la dieta alimentos como betabel, chocolate,
frutos secos, espinacas, ruibarbo, cola, fresas, té y salvado de trigo si se
tiene tendencia a la formación de cálculos renales de oxalatos.
Evitar ingerir jugo de toronja, ya que
incrementa 44% el riesgo de cálculos renales.
Reducir el consumo de carnes rojas (no más de100 g de carne ni más de una
porción de guisado) si se tiene tendencia a sufrir de cálculos renales de ácido
úrico. Además, se debe evitar las anchoas,
atún, alubias, jamón y espinacas.
Llevar, una vez expulsado, el cálculo para que
el doctor pueda determinar su composición y así tomar medidas para evitar que
reaparezca nuevamente.
Acudir a un doctor si después de seis semanas
el cálculo no ha podido ser eliminado.
Llamar al doctor si el dolor es insoportable
para poder proceder, ya sea mediante la prescripción de algún analgésico.

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