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La artritis se conoce desde épocas antiguas. Los
arqueólogos han descubierto fósiles de mamíferos y de hombres de Neanderthal
que ya la sufrían.
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La artritis, que significa “inflamación de una o
más articulaciones”, se refiere a un grupo de enfermedades (osteoartritis,
bursitis, artritis reumatoide, entre otras) que tienen como principales
síntomas el dolor, la rigidez (en especial por las mañanas o al realizar alguna
actividad física), la inflamación y la deformidad (pueden aparecer abultamientos)
en las articulaciones.
Se calcula que millones de personas alrededor
del mundo padecen de algún tipo de artritis siendo la más común la
osteoartritis la cual se desarrolla, especialmente en las articulaciones que
soportan peso (rodillas, columna, etc.), cuando se desgasta el cartílago
protector (una materia semejante a la gelatina) dejando, el hueso interior de
la articulación expuesto y, por ello, al moverse o al friccionar entre sí causa
dolor y daño. La osteoartritis suele
aparecer más frecuentemente en mujeres mayores de 45 años.
Sin embargo, la más grave es la artritis
reumatoide que afecta a personas de cualquier edad. En esta enfermedad, el sistema
inmunitario ataca las articulaciones y el tejido conectivo como si fueran
invasores. Además, puede causar inflamación
en todo el cuerpo, fatiga, circulación deficiente, anemia y problemas en los
ojos.
A continuación remedios caseros generales para
los principales tipos de artritis.
Remedio casero para la artritis #1: Hervir 2 cucharadas de té verde en una taza de
agua durante 5 minutos. Refrescar y
tomar una taza a diario. El té verde
contiene compuestos (polifenoles) que ayudan a aliviar la inflamación. Evitar tomarlo con leche, ya que ésta bloquea
los efectos de los polifenoles.
Remedio casero para la artritis #2: Verter 3 cucharadas de polvo de raíz de un jengibre en una taza de agua que esté hirviendo. Tapar y colar. Beber dos tazas al día. Este remedio resulta positivo para las
personas con artritis, ya que el jengibre alivia el dolor por su capacidad para
aumentar la circulación sanguínea desviando las sustancias inflamatorias de las
articulaciones.
Remedio casero para la artritis #3: Aplicar calor, mediante cobertores eléctricos, almohadillas térmicas o bolsas de agua, a la articulación adolorida durante 25
minutos.
Remedio casero para la artritis #4: Tomar un baño caliente por la mañana para mitigar la rigidez que se puede sentir a primeras horas del día.
Remedio casero para la artritis #5: Colocar tres gotas de aceite de eucalipto sobre las articulaciones adoloridas y frotar suavemente y en forma circular.
Remedio casero para la artritis #6: Lavar y partir en dos un limón y friccionar con cada parte las áreas
afectadas.
Remedio casero para la artritis #7: Verter en una cacerola 10 cucharadas de aceite de castor y calentar sin llegar a hervir.
Introducir un paño en el aceite para que se sature. Aplicar la tela sobre
el área adolorida y después cubrir con un pedazo de plástico y sobre éste, un
paño caliente. Conservar puesto por
media hora.
Consumir aceites de semillas de borraja, de
grosella negra y de prímula, ya que, en investigaciones realizadas, se ha
descubierto que el ácido gamma-linoleico (AGL) que contienen puede ayudar a
disminuir el dolor y la inflamación de la artritis.
Consumir pescados grasos como el arenque, el
atún, el salmón y las sardinas, ya que los ácidos grasos omega-3 que poseen
reduce el dolor, inflamación y la rigidez.
Tomar diariamente 1 cucharada de aceite de
semillas de linaza con la comida (preferiblemente en ensaladas), ya que,
también, contiene ácidos grasos omega-3.
Evitar el consumo de cafeína, alcohol, sal,
azúcar refinada y productos lácteos.
Reducir de peso. Aunque se tenga sólo 5 kilos de
exceso, esta situación puede agravar la artritis. Por esa razón, se recomienda
perder peso y mantenerse lo más cercano al peso ideal para su tamaño y
contextura.
Llevar un diario alimentario que le permita
determinar que alimento agravó los síntomas para evitarlo.
Realizar rutinas de ejercicios ligeros. Entre más se muevan las articulaciones, el
dolor, la deformidad y la rigidez serán menores. Si tiene problemas en el tobillo,
la rodilla o la cadera, puede caminar con un bastón. Es importante comenzar el programa de
ejercicio poco a poco, con caminatas de
10 minutos hasta llegar a 60 minutos diarios. Otros ejercicios que se pueden efectuar son el
nadar o montar bicicleta. Es necesario
evitar los ejercicios de fuerte impacto.
Practicar a diario técnica de relajación, como
meditación, respiración profunda o relajación muscular progresiva
Practicar técnicas de visualización donde se
imagine completamente sano y sin dolor.
Dormir con guantes ajustados si se amanece con las
manos rígidas e inflamadas.
Usar deshumidificadores Debido a que muchas personas que sufren de
artritis sienten dolor cuando cambia el clima. Si existe un repentino
incremento de la humedad, es mejor usar el deshumidificador para secar el aire.
Adquirir un buen par de zapatos, ya que los
tacones suaves disminuyen el impacto en las articulaciones de tobillos, piernas
y caderas.
Evitar vegetales como la berenjena, el tomate y
la papa blanca, ya que éstos contienen una sustancia que en muchas personas
sensibles, especialmente con artritis, puede ocasionar dolor.
Acudir a un doctor para tener la certeza del
tipo de artritis que se padece.
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